Desahogo.

 

Jamás dijiste adiós, lo necesité pero pude comprender tus posibles motivos, no querías hacerlo, no te hubiera podido obligar. Moriste en mi pasado; no vuelvas nunca más, fue mucho lo que tuve o quise soportar sufriendo, harta me dejaste de tus huidas tontas, siempre corriendo mucho más rápido que yo sin poder ni dejar que te alcanzase, esta vez me quedo donde estoy, no te persigo más, no sos el unico camino, hay miles más,  simplemente uno me basta, pero no el tuyo. Te perdiste en un inmenso bosque y yo encontré la salida al mar.

Siempre echándole la culpa al diablo de separarnos sin darme cuenta que el diablo eras vos que se hacia pasar por un santo, sin ojos para mirar a quien te amó cómo a nadie en este mundo, hasta ayer.

 

LLúcia.

 

"…si no me acompañas yo me hago el camino…” A.S.

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